Capítulo 1

Ojos verdes
Un día al costado del lago me encontré con un hombre, apuesto, alto y de ojos verdes, que llamaron mi atención, por cierta familiaridad que no conseguía recordar; él vestía de negro y su pálido rostro reflejaba ausencia; al verme se acercó y tendió su mano ofreciéndome una rosa tan roja como el carmín y a pesar de sentir miedo, me vi presa en su profunda mirada, agarré la flor y me alejé del lugar.
Los días continuaron y una noche en mis sueños apareció con una sonrisa muy perturbadora; al día siguiente volví al lago sin saber el porqué, sólo quería ir. De nuevo estaba él allí, cuando me vio se acercó y dejó en mis manos otra rosa aunque esta vez lucía marchita con algo de sangre, no me asusté, al contrario, la emoción aceleró mis latidos, lo había vuelto a ver. Sin decir palabra alguna, se marchó.
Esa misma tarde pasaron las noticias, decían que quiza un hombre de ciertas características físicas había sido sindicado como principal sospechoso del asesinato de al menos cinco mujeres. Dejaba el cuerpo de sus víctimas cerca del lago con una rosa roja. Me estremecí por lo ocurrido ¿quizás pude haber muerto en sus manos? o tal vez no, sólo estoy segura que nunca olvidaría esos brillantes y aterradores ojos que reflejaban la muerte.